|
Bush: de eso no habla
WASHINGTON (AFP) - La Casa Blanca se defendió de las nuevas acusaciones que esta vez tocan directamente al presidente George W. Bush en un tema sobre las fugas de información confidencial dispuestas para legitimar la guerra en Irak. Durante un encuentro con periodistas, Bush evitó responder a los cuestionamientos de que la Casa Blanca reveló información sensible para desacreditar a los opositores de la guerra de Irak. Asimismo, el vocero presidencial, Scott McClellan, declinó comentar el testimonio de Lewis "Scooter" Libby de que Bush había aprobado las fugas de inteligencia después de la invasión a Irak, en marzo de 2003. "Hay un procedimiento legal en curso y nuestra política es no comentar sobre ello mientras eso esté en curso", dijo McClellan. Libby, ex director de gabinete del vicepresidente Dick Cheney, enfrenta cargos de obstrucción de la Justicia, perjurio y falso testimonio, en el marco de la pesquisa por la divulgación de la identidad de la agente secreta de la CIA Valerie Plame.
|