| Volvió el terror
a Londres
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Otra
vez esta mañana se vivió el caos en
la capital británica |
LONDRES(AFP) - Dos semanas tras los atentados
del 7 de julio contra Londres, la capital británica
fue presa de pánico hoy, luego de que varias "bombas"
estallaron en los transportes públicos londinenses,
que llevaron a la evacuación de tres estaciones de
metro.
Tras el anuncio hacia las 14h10 locales de que
se habían producido "incidentes" en tres
metros de la ciudad y un bus de Londres, los londinenses temieron
que estaban reviviendo el comienzo de la pesadilla de hace
dos semanas, cuando cuatro hombres-bomba causaron 56 muertos
y 700 heridos.
Pasada la primera confusión, el jefe de
Scotland Yard Ian Blair anunció que "varias bombas"
estallaron este jueves en el transporte público londinense,
que dejaron "un número pequeño de víctimas".
Por ahora, la policía de transportes londinense ha
reportado sólo una persona herida en la estación
de Warren Street. Calificando los "incidentes" de
"muy serios", el jefe de Scotland Yard pidió
a la población que se quede donde está y no
se acerque al metro.
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Blair precisó que "las bombas fueron
más pequeñas" que las utilizadas en los
atentados de hace dos semanas contra tres metros y un autobus
en Londres. Los servicios en varias líneas de metro
fueron suspendidos tras reportes de "incidentes"
en las estaciones de Warren Street, Shepherds Bush y Oval,
indicó la policía de transportes, que precisó
que tres estaciones de metro fueron evacuadas. Aunque la policía
anunció que "por el momento" no trata los
"incidentes" en el metro con la gravedad de los
atentados de hace dos semanas, las personas evacuadas de las
estaciones de metro expresaron su "pánico".
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Algunos de ellos contaron su "miedo"
de revivir una tragedia como la del 7 de julio. Abena Adofo,
de 23 años, iba en un tren de la Victoria Line que
llegó a la estación Warren Street, una de las
tres evacuadas. "La gente corría en mi vagón.
Sólo podía oler el humo, y vi a muchas personas
presas de pánico. El olor a quemado venía del
último vagón" del metro, dijo Adofo, agregando
que vio a una persona dando gritos.
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El barrio alrededor de la estación de
Warren Street está totalmente rodeado, comprobó
un periodista de la AFP, que vio camiones de equipos de socorro
llegar al lugar, pero ninguna ambulancia. "No hubo una
explosión, no hubo humo, sólo un olor a quemado.
La gente estaba verdaderamente aterrada", declaró
un testigo evacuado de esa estación, que no se identificó.
El premier ministro británico Tony Blair aplazó
el jueves un compromiso tras los "incidentes" en
el sistema de transportes público londinense, indicó
Downing Street. Poco antes, el alcalde de Londres Ken Livingstone
había cancelado también un compromiso, tras
los informes de los incidentes.
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Las explosiones de este jueves se produjeron
al día siguiente de que se lograra identificar a todas
las víctimas de los atentados del 7 de julio, y mientras
la investigación sobre los cerebros de los ataques
del 7 de julio parece haberse trasladado a Pakistán.
La lista de las víctimas elaborada por la policía
es un retrato de la diversidad cultural de Londres: los 52
muertos, a los que se suman los 4 kamikazes, provienen de
una decena de países, entre ellos de Italia, Francia,
Turquía, Polonia, Israel, Afganistán, Australia,
Nueva Zelanda, Vietnam.
Aunque el balance podría no ser el definitivo,
no se cuentan niños entre las víctimas, que
eran en su mayoría jóvenes. Unas 23 de las víctimas
tenían menos de 30 años, y las edades de 13
de ellas oscilaban entre 30 y 40 años. Los cuatro kamikazes
tenían entre 19 y 30 años. La última
de las 56 víctimas a ser identificada por los equipos
médico-legales de la polícia británica
fue un afgano, Ateeque Sharifi, de 24 años, que huyó
de su país tras el asesinato de sus padres por los
talibanes. El afgano resultó muerto por una bomba que
estalló en la línea de metro Piccadilly Line
que circulaba entre King's Cross y Russell Square.
En Gran Bretaña, Sharifi estudió
informática y se ganaba la vida en una pizzeria. En
Afganistán quedó su hermana más joven,
a la que Sharifi enviaba dinero. El presidente afgano Hamid
Karzai, en visita a Londres el martes, colocó una oferta
floral en su memoria frente a la estación de de King's
Cross, donde tras los atentados nació, espontáneamente,
un improvisado altar, donde miles depositan flores y velas,
en memoria de las víctimas.
Mientras tanto, cientos de militantes islamistas
eran interrogados el jueves por la policía paquistaní,
que busca pistas sobre los atentados de Londres. Un total
de 228 militantes islamistas, entre los cuales había
numerosos responsables religiosos, fueron detenidos en lo
que va de la semana, informó un responsable de los
servicios de seguridad, subrayando que no se había
registrado ningún "avance".
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