| Prostitución
infantil, la cara más terrible de la pobreza en la región
Se destaca la reiteración de casos,
ante la falta de respuestas por parte del Estado.
Aunque no hay redes mafiosas, preocupa
la impunidad de muchos usuarios.
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| La niñez
abandonada queda expuesta a los abusos y la explotación.
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La reciente absolución del
empresario Juan Gilio tocó fibras muy sensibles en los
barilochenses. Culpable o no, desnudó las falencias de
la Justicia para investigar y sancionar casos de abuso sexual
y prostitución infantil y reabrió el debate sobre
la falta de respuestas desde el Estado hacia "la niñez
en situación de riesgo social", un eufemismo que alude
a chicos en la extrema pobreza y el más absoluto abandono.
Al mismo tiempo, otros procesos
destacados en los medios han conmovido a la opinión pública
local.
- A fines de 2004 tuvo gran repercusión
el arresto de un camarero, acusado de organizar una red de
prostitución que implicó a 12 menores (causa que
estaría próxima a elevarse a juicio oral)
- En 2003, impactó el expediente
que implicó al fallecido magnate venezolano Eduardo Pius
Schlageter Boulton, quien se suicidó mientras se investigaba
su rol en un caso de abuso infantil que implicó además
a un empleado suyo y a una prostituta local, que también
se quitó la vida durante el proceso. Este caso tuvo un
último coletazo judicial a fines del año pasado,
cuando fue procesada una mujer de 25 años, acusada de
llevar a una nena de 5 años a un encuentro con el empresario,
presuntamente a cambio de dinero. Aunque
es llamativa la publicación de casos de abuso sexual
en Bariloche, la estadística judicial no permite establecer
en esta ciudad un patrón diferente al de otras. La cantidad
de denuncias en "delitos contra la honestidad" en Bariloche
(que interviene también en casos de Bolsón y la
Línea Sur) oscila entre el 16 y el 19% del total provincial,
similar a su peso poblacional, 18%.
Claro que la estadística abarca
varios tipos de delitos sexuales y no discrimina entre casos
que implican a mayores o menores. Sin embargo, estos datos
son la punta del iceberg: se calcula que sólo entre el
10% y 20% de los casos de abuso sexual se denuncian, que menos
de un tercio éstos llega a instancia judicial y, según
expertos, sólo el 1% llega a una condena. Otro dato local
interesante es que casi un 30% de los 114 detenidos en la
alcaidía local (35 internos) se encuentra allí por
delitos sexuales.
También puede observarse otra
constante en Bariloche: no aparece ni en las investigaciones
ni en testimonios de los chicos una persona u organización
que esté lucrando con ellos, aunque sí se advierten
pequeñas redes de complicidad rudimentarias.
Aunque la gran mayoría de
los abuso a menores se dan en el entorno familiar o cercano
a los niños, los especialistas de la Justicia barilochense
señalan que atienden a unos 4 ó 5 casos anuales
que implican sospechas de prostitución infantil.
Y, lo más preocupante, ha
determinado que en varias causas los nombres de los/las menores
implicados se repite, lo que habla del fracaso del Estado
en lograr la recuperación de las víctimas de estas
prácticas.
Chicos en riesgo social
En Bariloche, así como en
el resto de la Patagonia, un 43% de los niños es pobre
y el 18,7%vive en la indigencia, según el relevamiento
más reciente de la UNICEF con datos del gobierno nacional.
En esta ciudad, a mediados del
2004, al menos 110 chicos vivían en la calle y dormían
en sitios abandonados del centro, según un relevamiento
hecho por el grupo "Encuentro", una entidad no gubernamental
que trabaja con chicos en situación de riesgo. Según
reveló Edith Espinosa, integrante de la ONG, en ese momento
detectaron que al menos 8 menores ejercían la prostitución.
"Los chicos están expuestos a todo: andan en la calle
a cualquier hora, los dejan entrar a los boliches, consumen
droga, alcohol y también hay adultos que abusan de su
poder y usan los servicios sexuales de niños y niñas
en estado de necesidad", señala Espinosa. En la calle,
los chicos despiertan a una sexualidad precoz y el sexo "se
presenta como una forma concreta de recaudación fácil
de dinero para sobrevivir", agrega.
En general, la estrategia desplegada
por los abusadores consiste en la seducción a través
de regalos y afecto más que en la violencia, lo que complica
su detección.
"Muchos chicos recién después
de un año comienzan a entender lo que estaban haciendo,
lo vivieron como alg que se presentó, como una realidad.
Se resisten a denunciarlos porque los ven como benefactores.
Dicen '¿Cómo lo voy a denunciar si es mi amigo,
me da zapatillas, ropa, comida..?' Es lo más terrible:
son víctimas sin saberlo ni entenderlo del todo", agrega
la mujer.
El perito Leonardo Saccomano diferencia
la prostitución infantil de otros abusos.
"El abuso sexual a menores existe
desde el principio de la historia, es en general intrafamiliar
y tiene actores bien definidos. La prostitución infantil
es un tema más social, tiene que ver con la riqueza y
la pobreza. Es un negocio que usa a una de las partes más
débiles de la sociedad". Con más de 20 años
de experiencia en el cuerpo Médico Legal, destaca que
es un fenómeno de los últimos 15 años en la
ciudad, acompañando el deterioro social en el país.
"Una chica que a los 5 años anda por la calle deambulando
sin contención ni valores, es factible que caiga en la
prostitución. Y lo peor, es que una vez detectadas por
el sistema siguen deambulando, porque la contención que
debiera dar el Estado no existe", explica.
Regreso a las calles
Un ejemplo de esto es el caso de
5 chicas tratadas en el caso Slagheter. "Muchas chicas siguen
en lo mismo. Una pasó los 18 años y sigue ejerciendo,
pero otras recién tienen entre 10 y 11, ya que cuando
ocurrió el hecho tenían entre 6 y 7 años. Hay
dos enfermas de sífilis, otra de 13 años ya tiene
un embarazo... parece una historia sin fin", señala Saccomano.
Al respecto, otra de las fuentes
judiciales consultadas recordó que incluso antes de que
estallara el caso del magnate venezolano, se sabía que
dos de las niñas involucradas en este escándalo
ya ejercían la prostitución.
Pero la investigación no prosperó
porque no se determinó que las pequeñas fueran explotadas
por terceros ni tampoco se logró identificar a los desconocidos
que les daban ropa, calzado, golosinas o dinero a cambio de
sexo. La causa pasó al archivo y las menores continuaron
en la calle.
También hay razones psicológicas
para la reincidencia . Si un niño abusado no es tratado
terapéuticamente, permanece en rol de víctima y
puede repetir situaciones de abuso.
La mayoría de las fuentes
consultadas descree que existan redes organizadas detrás
del fenómeno. Para Saccomano, "es producto de la marginalidad,
no es exclusivo de Bariloche porque también se puede
ver en el Alto Valle. Son chicas o chicos de barrios pobres,
con problemas de higiene y a veces enfermedades. Las redes
de tráfico sexual infantil importantes piden otra cosa.
En el Sudeste asiático hay incluso prostíbulos especiales.
Estas nenas están abandonadas a las manos de Dios y de
nuestros políticos", agrega con ironía.
El psicólogo Oscar Benítez,
también del cuerpo forense, coincide en que de los 4
ó 5 casos que atiende anualmente, la mayoría son
producto de la necesidad, con prostitución a cambio de
alimentos o ropa.
"No se aprecia una persona o ente
que aparezca regularmente en los distintos casos. Hay entregadores,
como un pariente o amigo. A veces incluso los explotan comercialmente,
pero por pequeños montos, no he visto alguien con capital
o infraestructura. Y los clientes son locales y los primeros
que desaparecen", dice.
Su colega Lidia Maldonado destaca
que enlos usuarios de prostitución infantil, además
de una satisfacción en el vínculo con alguien que
no puede responder, donde pueden invertir el poder, hay un
perfil de usuario, que cree tener derechos porque paga. Hay
una "cosificación" del niño, "es un objeto que sirve
para satisfacer una necesidad del momento", sostiene.
En general, hay coincidencias
en que desde el Estado no existen respuestas satisfactorias
a este problema. Los actores sociales que intervienen en la
problemática critican la falta de políticas integrales
para solucionar e abandono de la niñez, más allá
de valiosos esfuerzos individuales.
"Los últimos casos demostraron
que no hay espacios institucionales donde las ONG, la Justicia,
el municipio y la provincia podamos tratar esta problemática.
Los casos de abuso sin castigo demuestran que como sociedad
no estamos preparados para discutirlos", explica Edith Espinosa.
En este sentido deslizó que "los usuarios son gente de
acá, conocidos. Te sorprendería escuchar algunos
nombres. Nosotros hemos dado algunos a la Justicia, pero siempre
tenemos mucho cuidado, porque es difícil de probar y
puede volverse en contra nuestro. No existe una infraestructura
para investigar y trabajar este problema", dice.
Desde otro lugar, el juez penal
Martín Losada coincide: "en los últimos años
hubo una desarticulación de los actores del Estado que
debían dar una respuesta, desde la economía, la
salud y la educación hasta la prevención y la administración
de justicia. Como hombre de derecho, veo que muchas veces
el sistema penal se transforma en un generador de dolor y
daño más que aportar a la reparación, tanto
para víctimas como para victimarios", señala .
Algunos avance
Las falencias investigativas en
varias causas de abuso y prostitución infantil han derivado
en una movilización de los barilochenses, tanto contra
la impunidad de abusadores como por la "doble victimización"
de las niñas.
A partir de los reclamos, distintas
instancias judiciales y municipales comenzaron a buscar algunas
salidas. Desde el Concejo Deliberante, se aprobó una
resolución dirigida a la legislatura provincial para
que reforme el Código Procesal Penal y garantice la protección
de los niños en casos de abuso sexual.
La iniciativa pide que los niños
implicados en causas de abuso declaren una sola vez en la
causa y sean entrevistados por psicólogos o psiquiatras
especialistas en niños designados por el tribunal, sin
que el juez o las partes puedan interrogarlos en forma directa.
También disponer de un "gabinete acondicionado con los
implementos adecuados a la edad y etapa evolutiva del niño"
para la entrevista y el seguimiento a distancia de ésta.
Otra acción municipal fue
establecer una línea específica de políticas
de infancia, que se coordina a través de la secretaría
de Desarrollo Social del municipio y que busca ajustar las
políticas sociales que ya viene instrumentando la comuna
en centros recreativos y promoción familiar. Actualmente
se realiza un diagnóstico de la situación y están
previstas para junio unas "Jornadas de Infancia" para trabajar
esta problemática junto a organizaciones sociales, la
Justicia y el gobierno provincial.
Edtih Espinosa lo resume así:
"nos hemos vuelto más combativos porque estamos cansados.
En los juicios se expone a los chicos, los hacen sufrir más
y los abusadores siguen sueltos. Me alentó ver en las
últimas marchas a gente nueva. Es bueno que se quiebre
el silencio frente a problemas que son urgentes".
Leonardo Herreros
lherreros@rionegro.com.ar |