Contáctenos
Tarifas Publicidad
Quienes Somos
Mapa del sitio
Todos los títulos Tapa de papel Ediciones Anteriores
   SECCIONES
   Tapa
  Todos los Títulos
   Regionales
   Municipales
   Nacionales
   Políticas
   Economía
   Internacionales
   Deportes
   Cultura y Espectáculos
   Policiales y Judiciales
   Vida Cotidiana
   OPINIÓN
   Editorial
   Carta de Lectores
   Columnistas
   Panorama Politico
   SUPLEMENTOS
   Rural
   Informática
   El Económico
   Cultural
   Energía
   INFO
   Escríbanos
   SERVICIOS
   Guía del Ocio
   Cines
   RECEPTORIAS
   CLASIFICADOS
   NECROLOGICAS
   Contactos
   Contanos tu historia
   Tarifas Publicidad
  
 
 
 

 

Domingo 6 de marzo de 2005
   Vida Cotidiana

Cachorros de dinosaurios, un hallazgo clave al sur del río Negro, cerca de Roca

Importante descubrimiento de científicos de Argentina e Italia. También encontraron restos de un pariente del Carnotaurus.

37___f2_p36_37_col_cort_nu
La campaña se desarrolló durante diez días en la meseta de El Cuy. Luego de estudiarlos, los restos volverán a Río Negro.

En medio de la meseta de El Cuy, donde el silencio intercambia su reinado con el viento, un grupo de manos argentinas e italianas corrió con fuerza las páginas del gran libro de la historia patagónica.

Buscaron hacia atrás, recorrieron millones de años, el sol dejó huellas en sus rostros pero se nutrieron de la inagotable fuente de vigor que significa saber que transitaban el camino correcto. Y consiguieron el primer objetivo.

Allí, en medio del campo, cuando el cuentakilómetros había superado los dos dígitos desde el centro de Roca, un grupo de investigadores encontró días atrás un importante yacimiento fosilífero, con restos de dinosaurios de distintas familias, que podría significar el despegue de la actividad paleontológica en esta zona del Alto Valle.

Diez días de trabajo de campo fueron suficientes para detectar la presencia entre las rocas de los restos de saurópodos adultos, aquellos enormes dinos de cuello extenso que caminaban en cuatro patas y hasta un pariente del famosísimo Carnotaurus, la bestia con notable fuerza en sus cuernos y diferenciada del resto por su andar en dos patas.

Sin embargo, el hallazgo que más alentó a los científicos fue el de dos cachorros de saurópodos de distinta edad, ejemplares que no abundan por estos lares y representan la mayor expectativa de un avance sustancial para la revelación de los secretos del crecimiento de la especie en el norte de la Patagonia.

La expedición a las tierras del departamento El Cuy (el sitio exacto no se puede informar por razones de seguridad) fue producto de una cooperación entre el Museo Argentino de Ciencias Naturales -con sede en Buenos Aires- y un consorcio conformado por cuatro museos italianos: el Museo de Historia Natural de Pisa, el Museo Geopaleontológico de Lerici, el Museo de Historia Natural de Roveretto y el Museo de Historia Natural de San Valentino.

"El resultado fue mucho mejor de lo que esperábamos. En diez días de trabajo total de campo aparecieron saurópodos, esos dinosaurios de cuello largo que ya estamos acostumbrados a ver, pero lo novedoso fueron los dos cachorros. No son hallazgos comunes. Lo que se ha encontrado en Neuquén son huevos con los embriones, pero acá aparecieron ejemplares del tamaño de un perro grande".

La descripción corresponde a Sebastián Apesteguía -"el Ninja" dentro del ambiente de la paleontología- experto del Museo Argentino de Ciencias Naturales y de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara.

Junto a él, Walter Landini asiente y dobla la apuesta: luego de la preparación, estudio y devolución de los fósiles extraídos, el año próximo llegarán otra vez a El Cuy para desarrollar el trabajo más profundo y completar la extracción.

Landini es profesor de Paleontología e investigador de la Universidad de Pisa y ratificó (en perfecto castellano) que "la idea es extender la colaboración a las instituciones argentinas en el futuro, teniendo en cuenta lo científico, lo divulgatorio y lo educativo".

Volviendo a la campaña, se supo que 82 millones de años atrás -tal cual la estimación de la antigüedad de los restos hallados- los saurópodos adultos y cachorros no estaban solos. La expedición también se topó con un dinosaurio carnívoro, pariente del Carnotaurus, ese dinosaurio con cuernos que se hizo conocido por la película de Disney.

El Carnotaurus viene de Chubut y hay uno solo en el mundo. En la Norpatagonia tenía "familiares" y uno de ellos fue descubierto en la zona del Auca Mahuida por el geólogo Alberto Garrido, Neuquén, por eso se lo llama Aucasaurus. Otro está en Cipolletti y se llama Abelisaurus.

 

El mapa de la búsqueda

 

Entre tantas preguntas comunes para cualquier persona ajena a la paleontología, una de las más frecuentes tiene que ver con la infor

mación previa a un hallazgo de restos fósiles de dinosaurios. ¿Cómo hacen para saber dónde excavar?

"La primera información sobre la presencia de restos en el lugar llegó a través de los geólogos. El doctor Héctor Leanza, que trabaja en el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) y en el Museo de Buenos Aires, ha desarrollado investigaciones extensas en la zona. De hecho, es el autor de lo que se llama "Hoja Geológica General Roca", que es un estudio sobre todo el área lindante a la ciudad.

A raíz de esos estudios, Leanza me comunicó que en determinadas zonas había abundancia de huesos. Haciendo caso a sus observaciones, nosotros empezamos a investigar y finalmente aparecieron los huesos", comentó Apesteguía sobre la experiencia en El Cuy.

El paleontólogo recordó que "los dinosaurios vivían en todos lados, lo que pasa es que en algunos lugares se preservan mejor. Cuanto más cerca de la Cordillera de los Andes te vas, más antiguas son las capas que están en la superficie del terreno. Cuando surgió la cordillera empezó a romper las capas más cer

canas y las expuso sobre la superficie del terreno. Las más antiguas están cerca de las montañas y las más modernas se pueden encontrar cerca de la costa. General Roca está a la mitad y lo que aflora aquí son rocas del período Cretácico superior".

Ahora bien, repasando la charla con los expertos surge un dato inquietante. Todo el material encontrado (y el que resta sacar) será devuelto a Río Negro en un período mediato.

Y como todos saben, en Roca la paleontología conoce mucho de esfuerzos personales, pero poco de apoyo estatal para el desarrollo de un museo que exponga el material obtenido (ver aparte).

La ecuación es sencilla. Así como ciudades cercanas gozan del beneficio -científico y turístico- de contar con los dinosaurios más grandes conocidos o sus embriones, Roca y su zona aledaña podría explotar el sello distintivo de alojar en sus tierras a los "pequeños gigantes" de la Patagonia.

Los investigadores alientan al desafío. Sólo hace falta que alguien tome la posta y decida crear el ámbito perfecto para unir el pasado con el Siglo XXI.

Fósiles de Río Negro en la élite europea

La expedición a las tierras del Departamento El Cuy fue encabezada por el argentino Sebastián Apesteguía y el italiano Walter Landini, pero contó además con la participación de otros expertos. Entre ellos, Jorge González y Pablo Chiarelli, técnicos del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia"; los roquenses Raúl Ortiz y Pablo Chafrat y Claudio Rissicini, responsable del Museo Geopaleontológico de Lerici.

Desde el viejo continente llegaron otros profesionales e incluso un equipo de periodistas y camarógrafos que elaborarán un documental, a exponerse en el próximo festival de cultura europea científica, que se realizará en noviembre en Italia.

"El grupo de museos y universidades que participan de las investigaciones en la zona aledaña a Roca decidieron dedicar su exposición exclusivamente a los hallazgos concretados en esta región", explicó Landini.

"Presentarán imágenes, videos y una reconstrucción del "paleambiente". Es una ocasión de importancia por la relevancia que tiene la muestra en Europa y todos podrán conocer el potencial de la Patagonia para el desarrollo de investigaciones científicas", continuó.

El investigador de la Universidad de Pisa detalló también cómo fue financiada la experiencia que concluyó esta semana en el Alto Valle.

"El aporte llegó desde los cuatro museos italianos. El proyecto está mirado esencialmente hacia el trabajo de campo y uno de los mayores objetivos es transferir hacia Italia la cultura paleontológica propia de Sudamérica. El mundo mesozoico, el mundo de los dinosaurios y la Patagonia, con su atractivo Valle de los Dinosaurios", describió.

 

Hugo Alonso

halonso@rionegro.com.ar

 

Nota asociada:

La ciudad necesita "ya" un gran museo

 

 

Buscador

 

Nota asociada:

La ciudad necesita "ya" un gran museo

 

Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.Todos los derechos reservados
Copyright 2004