| Cipolletti aprendió
a jugar de visitante
Salir de la “Visera” ya
no es un trauma. Ayer en Mar del Plata ‘Cipo’
fue gran protagonista.
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| El gol que casi
fue. Raúl Muñoz busca el primer palo, pero
el arquero salva con los pies. |
MAR DEL PLATA (Joaquín Peralta-
Enviado especial).- Ya no quedan dudas de que Cipolletti está
para pelear bien arriba. Ayer dio una verdadera demostración
de cómo debe jugar un equipo que quiere ser protagonista.
Solidez defensiva, orden en el medio y rapidez para salir
jugando, fueron sus argumentos. De los pies de Méndez
salieron las dos más claras, pero el empate en cero
igual fue muy festejado porque el “albinegro”
continúa a paso firme rumbo a la clasificación.
Ayer se vio otro Cipolletti jugando como visitante. Un equipo
que, todo el tiempo, dio la sensación de controlar
a su rival, a quien desgastó con el correr de los minutos,
trabajando con tranquilidad las jugadas a la espera de la
indicada para liquidar a su rival.
Apoyado en dos líneas de cuatro que funcionaron a la
perfección, Cipolletti pocas veces se vio superado
en juego. Es más, Aldosivi sólo pudo armar una
jugada de peligro que derivó en el remate de Diego
Levato despejado al córner por Ferreyra. El resto fue
circulación de pelota sin poder romper esas dos murallas
que le puso Perilli, obligando a los marplatenses a tirar
centros.
El libreto “albinegro”, con sólo un punta
definido, fue mucho menos mezquino de lo que aparentaba, porque
si bien le cedió terreno a Aldosivi, el medio estuvo
muy sólido en la marca y preciso para salir rápido.
Fue así como los volantes se sumaron una y otra vez
al ataque, generando peligro en cada escalada.
La primera estuvo en la zurda de Ancatén. Javier Muñoz
aguantó al defensor, alargó para el “Lenteja”,
quien habilitó al jugador de Centenario. El volante
llegó al área por izquierda sin marca, pero
pifió el remate. Ese era el camino y Cipolletti lo
repitió una y otra vez, tanto con Ancatén como
con Landeiro.
Las armas de Aldosivi seguían siendo las mismas: toque,
toque y centro al área. Por esa vía tuvo un
par de cabezazos peligrosos, pero sus delanteros no estaban
en su tarde. Fue así como hasta los 35 se armó
un partido entretenido. Después el ritmo del partido
cayó y eso benefició aún más a
Cipolletti.
En el arranque del complemento lo tuvo otra vez Ancatén,
cuando Javier Muñoz giró y lo dejó para
que se vaya solo hacia el arco. Cuando le salió el
arquero le pegó cruzado y la pelota se fue al lado
del palo.
El estadio enmudeció cuando Raúl Muñoz
le pegó un derechazo desde 40 metros que dio en el
palo y César Medina tocó al gol. El árbitro
le cobró posición adelantada, anuló el
gol y la gente volvió a respirar.
Unos minutos después Pablo Pérez, la figura
de la cancha, sacó una pelota en la línea. Acto
seguido, Méndez le pegó de cachetada por abajo
del arquero. La pelota iba inevitablemente al gol, pero se
encaprichó y empezó a abrirse. Pegó en
la parte interna del palo y luego recorrió lentamente
la línea.
Podría haber sido victoria, pero el empate tampoco
le cae mal. Cipolletti volvió a sumar de visitante
y la marcha hacia los cuartos de final parece no tener obstáculos.
Pablo Pérez, la
figura
MAR DEL PLATA (Enviado especial).-
El de ayer fue sin dudas su mejor partido desde que está
en Cipolletti. Pablo Pérez fue el mejor de una improvisada
defensa que jugó en gran nivel.
Las lesiones de Cristian Martínez y Luis Luján
hicieron que tuviera que formar dupla de centrales junto a
César Medina, otro que respondió en gran nivel,
y el ex Atlético Tucumán sacó todo lo
que le tiraron.
No es un defensor dúctil, y cuando tiene que reventar
la pelota no se pone colorado y eso era lo que necesitaba
ayer el equipo. Estuvo atento para cortar varios pases en
zona peligrosa, y cuando pudo salió jugando.
A eso le agregó un juego aéreo sin fisuras,
despejando una y otra vez los centros que caían en
el área. Claro que sería injusto no reconocer
el buen trabajo de sus compañeros en defensa.
El retorno de Cid pintaba complicado porque el escurridizo
Paratore se tiró hacia su sector y jugó amonestado
la mayor parte del partido. Casi sin recurrir a las faltas
anuló al delantero cada vez que intentó pasar
por su lado.
Daniel López también tuvo una buena tarde en
su nueva función de “4”. Para poder pasarlo,
los marplatenses tuvieron que hacer un gran esfuerzo.
“Merecimos ganar”
MAR DEL PLATA (Enviado especial).-
En el vestuario de Cipolletti había una mezcla de satisfacción
por el empate conseguido, pero a la vez la sensación
de que se pudo haber conseguido la victoria.
“Sumar siempre es buenos, pero no podríamos haber
quedado con los tres puntos. Tuvimos las oportunidades más
claras y si tuvo que haber un ganador, tendría que
haber sido Cipolletti” aseguró Pablo Pérez,
mientras ingresaba al vestuario. El defensor agregó
que “el equipo está cada vez más sólido.
Hay una solidaridad muy grande en el juego de parte de todos
los que entran a la cancha y eso se está haciendo sentir”,
agregó.
Otro que se fue masticando un poco de bronca fue Diego Landeiro,
que se retiró apenas empezó el complemento por
un fuerte golpe en el tobillo. “Salimos a jugar con
un delantero neto, pero demostramos que no es un esquema defensivo
porque los volantes llegamos muchas veces a situaciones de
gol. Tendríamos que haber ganado”, afirmó. |