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Juzgan el brutal crimen de un nene en Cutral Co
Los imputados son la propia madre
de la criatura y su pareja. El pequeño tenía tres
años y medio. Presentaba signos de haber sido torturado
y violado. El chiquito fue llevado al hospital, donde llegó
sin vida.
 | | Una de las mordidas que tenía la criatura, pertenecerían a su madre Patricia Alonso. | CUTRAL CO (ACC).- Bernardo Carlos Soñé, uno de los imputados por la muerte, precedida de violación y golpes a una criatura de tres años y medio, hijo de su concubina, tiene "personalidad psicopática", según se dijo ayer en en la primera audiencia del juicio contra él y la madre del pequeño, Patricia Alejandra Alonso quien aceptó declarar. La mujer sostuvo ante el tribunal que la noche en que se desencadenó la tragedia, aceptó decir en la guardia del hospital que "lo habían mordido unos perros", a sugerencia de su pareja. El niño llegó sin vida al nosocomio. La Cámara de Zapala inició el juicio contra Soñé y Alonso por el atroz episodio que se descubrió la madrugada del 1 de noviembre de 2002, en una humilde vivienda del barrio Parque Industrial de esta ciudad. El hecho salió a la luz cuando la pareja llegó a la guardia del hospital "Aldo Maulú" con el niño ya muerto. En ese momento, adujeron que unos perros lo habían atacado. Los cargos que pesan sobre los imputados son abuso sexual agravado, seguido de muerte, lesiones graves y abandono de persona. En el caso de la mujer, están agravados por el vínculo. El hombre está asistido por el defensor oficial Miguel Valero, mientras que a Alonso la defiende Beatriz Ambrogio. Los informes periciales detallaron las lesiones que sufrió la pequeña víctima (ver aparte). No se tornó fácil ayer escuchar los detalles de los tormentos que padeció el niño, al menos en su último año de vida. El primero en ser llamado a declarar fue Soñé, un chofer que durante casi un año había estado desocupado. "No estoy dispuesto a declarar", respondió al juez Martínez y volvió a su lugar. En cambio, la madre del pequeño sí aceptó. Alonso, de 30 años, dijo ser beneficiaria del plan Jefes y Jefas de Hogar, al momento del hecho. Llegó a Cutral Co desde Añelo donde conoció a Soñé en un local nocturno donde ella trabajaba y con quien empezó una relación sentimental. Antes había estado en Choele Choel. Relató las condiciones en que vivió con su pareja y sus dos hijos varones y cómo llegaron a la precaria casa del barrio Parque Industrial, en la que sólo tenían agua corriente, la electricidad era clandestina y carecían de gas. Explicó los reiterados episodios de violencia doméstica de los que era objeto y sus sospechas de que su niño más pequeño sufría golpes mientras ella no estaba. "Tenía problemas en los dientes, transpiraba mucho y se le caía el pelo. Pedí (al médico) que le hicieran análisis por los machucones, pensaba que tenía problemas en la sangre", dijo. Del último día de la criatura, Alonso explicó que esa tarde cuando volvió de trabajar, Soñé le comentó que el nene vomitaba. Ella le pidió pasar a buscar una "buscapina" a la casa del padre de Soñé, pero éste se negó. El niño seguía descompuesto y ya entrada la noche empezó lo peor. Siempre, según los dichos de la mujer, su pareja tomó al niño cerca de la medianoche y lo sacó al patio, peleó con ella para que no lo tocara, lo bañó y luego lo cambió.
"Me dí cuenta de que algo
pasaba porque su cara no era su cara", dijo. La discusión
entre la pareja siguió hasta que en el Fiat 600 lo trasladaron
hasta la guardia del hospital "Aldo Maulú". Allí,
Soñé tomó al niño y lo entró a la
sala diciendo que lo habían atacado unos perros. Antes,
le ordenó a la mujer que dijera lo mismo. Ayer ante los
jueces no supo explicar por qué le hizo caso y repitió
esa versión.
Mordeduras y quemaduras
CUTRAL CO (ACC) - La muerte del
niño de 3 años y medio se produjo después de
un proceso de peritonitis que no fue atendido a lo que se
le sumó una violación, los golpes, mordeduras y
quemaduras de cigarrillo.
El médico forense Carlos Losada
explicó ayer al Tribunal que la víctima tuvo un
proceso de peritonitis de, al menos dos días atrás.
"Nadie sobrevive" a una situación así y concluyó
que el niño "no pudo comer" con un estado así.
Losada detalló que el niño
presentaba agresiones a las que calificó de agudas, en
referencia a las mordeduras en los brazos y cara, otras lesiones
anteriores y fue sometido a violación. Dijo que además
había recibido un golpe fuerte y "romo" en su abdomen
que le provocó un desgarro, similar a los que se ven
en los accidentes de tránsito. Además sus manos
fueron mordidas, al igual que el brazo, la oreja y la cara.
A esto se le sumó las quemaduras de cigarrillo que tenía.
Luego de los exámenes practicados
en los dos imputados para cotejar las mordeduras de la criatura,
el forense sostuvo que las de los brazos se corresponden con
Soñé. Mientras que la que el niño tenía
en una de sus nalgas y que era más vieja, coinciden con
las muestras dentales de su madre.
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