Contáctenos
Información
Quienes Somos
Mapa del sitio
Todos los títulos Tapa de papel Ediciones Anteriores
   SECCIONES
   Tapa
   Regionales
   Municipales
   Nacionales
   Políticas
   Economía
   Internacionales
   Deportes
   Cultura y Espectáculos
   Policiales y Judiciales
   Vida Cotidiana
   OPINIÓN
   Editorial
   Carta de Lectores
   Columnistas
   Panorama Politico
   SUPLEMENTOS
   Rural
   Informática
   El Económico
   Energía
   INFO
   Turismo
   Sobre la Patagonia
   Escríbanos
   SERVICIOS
   Guía del Ocio
   Cines
   RECEPTORIAS
   CLASIFICADOS
   NECROLOGICAS
   Contactos
   Contanos tu historia
  
 
 
 

 

Domingo 14 de marzo de 2004
   Vida Cotidiana

De cómo Patagones pierde su identidad arquitectónica

Compilan las atrocidades contra su patrimonio. El libro llama a la reflexión "más que a culpar".

09-_f1_p42_color
El antes y el después del edificio que ahora alberga a la comuna maragata. "Muchos edificios fueron modificados, otros directamente destruidos", dice el arquitecto Córdoba, quien llama a tomar conciencia del patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad.

Carmen de Patagones se destaca, además de por el bello paisaje de su barda escalonada y su costa, por un sabroso pasado que sabe de gestas heroicas y un sinfín de historias que están inscriptas naturalmente en el alma del pueblo, pero que lamentablemente como un aroma se diluyen con el paso del tiempo.

El patrimonio arquitectónico es un testimonio imprescindible y tangible de lo acontecido. Puede decir mucho de quiénes y cómo fuimos, pero nos empeñamos en borrar esos rastros, básicamente por ignorancia o desidia. Y por estas razones Patagones ha demolido gran parte de su identidad.

Fernando Córdoba es un arquitecto maragato preocupado por el destino del pueblo, y dio forma a la muestra "Crónicas de la arquitectura maragata" con el material fotográfico recopilado a lo largo de una década. Así conformó un compendio clarificador sobre las atrocidades cometidas contra las casas antiguas del casco histórico de Patagones, un espacio irregular de unas treinta manzanas ubicado a orillas del río.

"Si bien la muestra está preparada para sembrar conciencia, para crear un shock, la idea no es echarle la culpa a nadie, sino reflexionar y decidir entre todo el pueblo que esto es importante y hay que cuidarlo", explica Fernando.

Si bien expresa que desde lo municipal nadie se le acercó a partir de la muestra, destaca que la reacción de los vecinos "fue interesante, ya que mucha gente aportó cosas".

Si bien en su momento la Comisión Nacional de Museos registró unas 170 viviendas de valor patrimonial en Patagones, se lamenta que "cada vez están quedando menos; yo creo que la gran mayoría se ha modificado".

Al enumerar las pérdidas patrimoniales, el arquitecto maragato explica que es un casco histórico "no consolidado" porque hay terrenos baldíos por demoliciones, que han cortado la continuidad de las edificaciones de ese espacio urbano. Una segunda pérdida sucede con los cambios de aberturas por otras que no condicen con la estructura original, y el tercero surge "con la pintada de fachadas donde cada uno lo hac con el color que se le antoja; antes cada pueblo tenía un color relacionado con la tierra, los cementos y los elementos que tenían a mano".

"La idea es que cuando uno recorre esa área de la ciudad esté impregnado del sabor de épocas pasadas", y acota que "cada pueblo va construyendo la ciudad y en cada rincón va quedando algo de la memoria de quien lo construyó".

Producto del encuentro de diversas sangres, Fernando Córdoba nació en Patagones en 1964. Su abuelo y sus dos tíos eran albañiles constructores, y si bien de chico quería ser revocador, ya en el secundario sabía que la arquitectura sería lo suyo. Con una fuerte atracción por "la historia de la arquitectura como punto de partida para crear cosas nuevas", también despunta el vicio de dibujar el mundo desde su propia visión.

La reconstrucción del ayer se hace difícil; no hay una historia asentada de lo que sucedió en los distintos rincones del pueblo, y esa una tarea que sólo desde el espacio estatal podría encararse, pero "para el Estado la cultura siempre está al fondo y a la derecha, nunca en un lugar privilegiado, en el lugar de lo importante", sentencia Córdoba. (AV)

 

Ignacio Artola

 

 

Buscador

Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.Todos los derechos reservados
Copyright 2003