Contáctenos
Información
Quienes Somos
Mapa del sitio
Todos los títulos Tapa de papel Ediciones Anteriores
   SECCIONES
   Tapa
   Regionales
   Municipales
   Nacionales
   Políticas
   Economía
   Internacionales
   Deportes
   Cultura y Espectáculos
   Policiales y Judiciales
   Vida Cotidiana
   OPINIÓN
   Editorial
   Carta de Lectores
   Columnistas
   Panorama Politico
   SUPLEMENTOS
   Rural
   Informática
   El Económico
   Energía
   INFO
   Turismo
   Sobre la Patagonia
   Escríbanos
   SERVICIOS
   Guía del Ocio
   Cines
   RECEPTORIAS
   CLASIFICADOS
   NECROLOGICAS
   Contactos
   Contanos tu historia
  
 
 
 

 

Lunes 01 de Marzo de 2004
   Opinion

"Personajes y sucesos patagónicos son universales"

Dramaturgo y catedrático en el país y en el extranjero, se desempeña en la UNC y en el comité editorial del Instituto Nacional del Teatro. Viajó a Canadá para continuar sus investigaciones sobre nuevas tecnologías en las artes.

43__1_p13_cort
Alejandro Finzi: "No reconocen el profesionalismo de los creadores regionales".

Anduvo tras los pasos del asesinado periodista neuquino Abel Chaneton; de las vicisitudes del sabio croata Juan Benigar en su búsqueda de la pureza racial entre los mapuches; auscultando huellas de Bairoletto y Martín Bresler; abriendo el correo aéreo de Saint-Exupéry en sobrevuelo por estas tierras. Alejandro Finzi ha dedicado parte de sus obras teatrales a personajes y sucesos regionales de los dos últimos siglos.

Realidad, historia y ficción, regionalismo y universalidad son puestos bajo la lupa de este cordobés que tras vivir en Francia se radicó en 1984 en Neuquén y cada verano se traslada a la Universidad Laval en Quebec para profundizar sobre Literatura y Teatro. Dos pasiones que no mellan los 40 grados bajo cero que por estos días viven los canadienses.

- ¿Dramaturgia universal y regional? ¿Cómo se descubre la escisión?

- La expresión "teatro regional" está bastante desvalorizada. Veámosla en perspectiva: hacia comienzos de la década de los '80 Robert Lepage da a conocer en Quebec su admirable "Trilogie des Dragons". El espectáculo en tres partes y de seis horas de duración, es considerado uno de los más destacados de la escena internacional de las últimas décadas. Cuando vi la reposición en marzo pasado, en los bajos de Quebec, en el ex cuartel de bomberos donde tiene su sede ese grupo, me encontré presenciando un inconfundible exponente del teatro de las provincias argentinas. El maravilloso espectáculo narraba la historia de una familia de Québec entre 1932 y 1985: sus tradiciones francesas, sus conflictos con la inmigración y la cultura inglesa, su búsqueda de identidad en la vastedad de un país que, como el Canadá, está hecho de distancias y de una memoria desdibujada por los largos inviernos. Los investigadores y críticos de Buenos Aires reconocen en Lepage al maestro que es, pero durante décadas fueron incapaces, muchas veces, de advertir el valor y la originalidad de una teatralidad argentina integral, propia, cuyo centro de preocupaciones formales y temáticas está en el mismo horizonte que las del gran realizador canadiense, por ejemplo. Ahora al teatro regional lo llaman "teatro de provincias" y por ahí también vamos mal. Hay que preguntarse desde donde se escribe la historia ¿no?

- ¿Un teatro de nuestros confines se identifica con otros mundos?

- Eso creo. El valor cívico de un Abel Chaneton, la utopía de Juan Benigar, la lucha contra el despojo de un Bairoletto, la temeridad y la decencia de un Martín Bresler, la pasión de Saint-Exupéry por la Patagonia, se constituyen e identifican como regionales en tanto dan testimonio de valores comunes, que van más allá de las etiquetas y de las anécdotas pequeñas. Cuando llevamos en gira "Chaneton" a Colombia, nos decían "¡qué colombiano es este Chaneton!". Lo mismo en Lieja, lo mismo en Poznan con nuestro espectáculo sobre Saint-Exupéry. Y eso ocurre, tal vez, porque el teatro es la manera que tiene la historia humana de tomar conciencia de sí misma.

- ¿Esa idea de regionalismo se asocia exclusivamente con la historia?

- No con la historia percibida com aquel suceso o aquel personaje que define una época o un momento. La historia de Juan Benigar, por ejemplo, es una herida abierta en el norte patagónico. Las demandas que llegó a verbalizar en defensa de la población aborigen son de una luminosa actualidad y se compadecen con aquellas que identifican el genocidio contra las culturas autóctonas americanas. L idiota moralidad que condenó el amor de los chosmalenses Franklin y Bromidia, a comienzos del siglo XX, que propongo como personajes en "El secreto de la isla Huemul", está presente en la ideología de los reclamos que ciertas instituciones hacen en contra de la designación en la Corte Suprema de la doctora Argibay. La mordaza periodística que sufrió "Chaneton", no es sino un eslabón de la terrible historia que asocia también en nuestros días la cultura y la censura. Para mí ,esa serie de obras que escribí entre los '80 y los '90 forma parte de un ciclo cuyas anécdotas tienen plena vigencia y que concluí el año pasado con la adaptación de "Vuelo nocturno" de Saint-Exupéry.

- Hay títulos que suenan a no conocidos...

- Porque no han sido estrenados aquí. "Camino de cornisa" que se hizo en Santa Fe y en Buenos Aires, ojalá entusiasme a algún director de la zona. Relato la historia del viaje por la ruta 23 de dos parejas de la alta sociedad porteña, en 1942, para asistir a la inauguración del hotel Llao Llao y su encuentro con un soldado expedicionario del desierto. "La isla del fin del siglo" es una obra presentada en París, que después Cheté Cavagliatto hizo en Santa Fe en 2003 y próximamente en mayo, se estrenará en "El Teatro La Capilla" de la ciudad de México. En ellas, la Patagonia es propuesta a la escena. Es lo que busqué, cruzando el imaginario de los que aquí vivimos, las percepción con la que muchos venimos a radicarnos en la región. Los públicos que presenciaron estos espectáculos no los identificaron con productos "localistas" o "coloristas". Este año se hará en Buenos Aires "Bairoletto y Germinal": veremos qué dicen los porteños. Hace un par de años la hizo Alejo Sosa en San Luis. Ahora tiene en cartel "Martín Bresler" y el sudafricano, el más famoso evadido de la cárcel neuquina U-9 tiene un inconfundible acento puntano.

- ¿Cómo se da el encuentro entre culturas de diferente procedencia en esa realidad ficcionada?

- La idea de frontera se asocia a esta indagación estética. Hablo de esto en "De escénicas y partidas" la antología que publicaron el año pasado reúne algunas de mis obras más conocidas. Creo que "Camino de cornisa" busca explorar lo que puebla la frontera. Ese lugar es el lugar donde habita la maravilla, el prodigio, donde se da el conflicto entre la civilización y la barbarie. Donde lo que es civilización se revela como su término antagónico y viceversa. Esa es la maravilla que descubría también Saint-Exupéry en 1930, cuando anticipaba para la Patagonia un futuro de promisión al ver que el primer edificio que los pobladores levantaban cuando fundaban un pueblo era una escuela.

- Lo "regional" en el teatro ¿se extiende al resto de factores que conforman la escena?

- Efectivamente. Las prácticas de montaje hacen, muchas veces, sabiduría y belleza de la penuria. Son realizaciones "contra" la constante falta de apoyos. Por eso también el regionalismo tenemos que leerlo por otro lado: por el de las asimetrías que se producen cuando los bienes culturales no son de acceso generalizado. Cuando el Estado no ejecuta las partidas presupuestarias imprescindibles para que los artistas puedan desarrollar profesionalmente sus oficios. En este sentido sí que lo regional es bien provincial, pequeño, insignificante. Con la pauperización generalizada a la que se ha condenado nuestro país se necesitan políticas que piensen las demandas culturales más allá de un prospecto de talleres, muestras y recitales. Los presupuestos y programas, en orden a las demandas y necesidades existentes, son de un raquitismo vergonzoso. No reconocen el profesionalismo de los creadores regionales. Esto es chiquito, mezquino, huele a una vergonzante idea de patria chica que piensa que el quehacer cultural es un apéndice presupuestario. Se está muy lejos de honrar las necesidades y demandas de la población en el campo de la cultura. (AN)

 

Betty Sciutto

besiu@yahoo.com

Nota asociada:

"Demostraron capacidad"

Quince años y muchas obras

 

Buscador

Nota asociada:

"Demostraron capacidad"

Quince años y muchas obras

Es una publicación de Editorial Rio Negro SA.Todos los derechos reservados
Copyright 2003