Domingo 26 de octubre de 2003

Historias patagónicas

Cómo abortó la fuga de presos y asalto al banco

El descubrimiento del plan de evasión de 1905 en la primera cárcel de Neuquén, evitó crímenes y el robo a la sucursal del Banco Nación. Su gerente tuvo diferencias con el gobernador.

Por Francisco Juárez
fnjuarez@interlink.com.ar

El plan de fuga del bandolero Benavídez con sus cómplices del presidio -y apoyo externo- mantuvo su fecha: el lunes 18 de diciembre de 1905. Al cabecilla le llegaban mensajes que respondía a través de la cuadrilla de presos menos peligrosos sacados para trabajos urbanos. El principal cómplice externo, Darío Zabala, bandido y ex presidiario en libertad, consiguió la tropilla que aguardaría en el cementerio con él a la cabeza. Compró en Linares y Cía. dos llaves para los candados que Benavídez necesitaba liberar para la fuga. El juez de paz suplente José Bruguera, su defensor en una causa de extradición de la que Abel Chaneton fue fiscal "ad hoc", consiguió las pertenencias confiscadas a Benavídez -un cuchillo y un revólver- y se las entregó a Zabala. Así Bruguera pasó a ser un cómplice que además traficaba mensajes.

Zabala consiguió la "changa" como peón albañil en el Banco Nación, sucursal a asaltar tras la fuga. Levantó un plano perfecto con la ubicación de la caja de hierro y datos importantes: a 250 metros distaba la comisaria y lindaban con el banco el hogar del jefe de policía, el juzgado de paz, la casa del juez y la del secretario letrado.

Fracaso en la noche

El plano lo escondió Cipriana Gatica. Tres puñales, varios revólveres, un Winchester y 200 tiros de Remington, los ocultaron otras cómplices: Sinforosa Robles, Teresa Hillot y Gregoria Moraga. El único que sospechó fue algo el husmeador comisario Taylor.

Benavídez repasó los pasos del 18: abrir los candados, degollar a su odiado celador Arturo Pérez, fugarse con sus cómplices, asaltar al banco y, finalmente, galopar sin respiro con la tropilla para cumplir otra venganza: asesinar a los Gómez de Ñorquín, causantes de sus últimas penurias. Le ingresaron alentadores envíos de Zabala: el recuperado cuchillo, un zuncho, las llaves y este mensaje: "Te mando 50 pesos. Todo listo, soy buen amigo. Hago economías".

El plan fracasó la noche del 12 al 13 de diciembre de 1905, cinco días antes de lo previsto. Al parecer fue interceptado un mensaje vía Zabala destinado al defensor. "Bruguera -rogaba- prométeme ayudarme hasta último momento" y que "En cuanto a Chaneton, lo

arreglaré yo". Esos textos, reproducidos por La Prensa, decían que "el señor Chaneton ha intervenido en la causa de extradición como fiscal ad hoc". ¿Cómo arreglaría Benavídez el incógnito asunto Chaneton? ¿Es que Chaneton ya corría peligro de vida una docena de años antes del episodio que lo abatiera en 1917?

Darío Zabala, pivote del cabecilla -también chileno como todos los cómplices a excepción del Bruguera-, fue apresado y confesó todo. En cambio Benavídez sentenció: "Es inútil. No les diré nada. Mátenme si quieren". Se le confiscó un cuchillo, un zuncho de barril, dos llaves, una cadena de oro, un billete de 50 pesos cortado en 24 partes y la carta del reciente envío de Zabala. Los presidiarios cómplices, Medina, Roco y Molina negaron el plan de fuga.

"Del sumario que instruye la policía sobre el conato de evasión de presos de que di cuenta, se desprenden gravísimos cargos contra el juez de paz suplente de la capital señor José Bruguera, defensor del bandolero Benavídez ...", publicó La Prensa del 15 de diciembre, que reclamó una cárcel segura y esposas y grilletes para los condenados.

El jefe de policía J. Rodríguez Spuch halló enterradas en casa de Zabala, cartas valiosas para el sumario. El sabueso Taylor descubrió el depósito de armas.

La tropilla policial

El suceso carcelario tuvo varias secuelas: sumarios, recargos de condena y el encausamiento de Bruguera. El gobernador Bouquet Roldán fue autorizado a comprar 40 caballos y el ministro del Interior extendió la medida en beneficio de las mal equipadas policías territoriales. El gerente de la sucursal, S. Hernández, elevó la nota del 15 de diciembre al "Presidente del Banco de la N. Argentina" R. Santamarina. Explicó que la fuga tronchada "en la madrugada del 13 del corriente" tuvo por objetivo asaltar al banco. Agregó que la cárcel tenía 80 penados y su custodia 35 conscriptos. Era el tercer intento de fuga y "han sido tomados presos siete individuos..." además de las armas, municiones "y un plano de la casa donde está instalado el Banco". Señalaba que la sucursal "no tiene seguridad de ninguna clase como lo ha visto el Sr. inspector Rosés".

Tanto le habían pedido los gobernadores al ministerio del Interior la instalación de un Banco, que la nota del gerente del Neuquén fue pasada al ministro de Hacienda José A. Terry. Este ofició a Interior y de allí se pidió un informe al gobernador Bouquet Roldán (expediente 7570, legajo 35, de 1905, Sala X del Archivo Gral. de la Nación).

La caligrafía de la contestación de Bouquet Roldán (firmaba también E. Talero) pertenece a Emilio Rodríguez Iturbide, como lo fueron todas las notas de gobierno en dos de los tres mandatos de Eduardo Elordi). Está fechada el 9 de enero de 1906 y descalifica argumentos del gerente del banco, ya que, la suble

vación preparada "por varios criminales alentados por la absoluta inseguridad de los galpones de zinc galvanizado en que se alojan, mientras el Superior Gobierno ordena la construcción de una Cárcel que responda a las necesidades del Territorio...no ha tenido por principal objeto el ataque al Banco como dicho empleado afirma. Alentaba el reemplazo de aquella cárcel para 60 presidiarios pero que alojaba 96, número que "el corriente mes de feria aumentará notablemente...y la probabilidad de que los fuertes calores reinantes desarrollen, por razón del hacinamiento, alguna epidemia que sería fatal".

El caso Villa Mercedes

Bouquet Roldán admitía que el plan incluía "atacar el Banco y algunas casas de negocio" para proveerse de dinero, ropas y más armas. Aclaraba que la sucursal estaba en una "casa común construida para habitación de familia" de material cocido y una cerca del mismo material con verja al frente que da a la calle". Para Bouquet Roldán bastaba con un sereno por las noches, "que respondiese de por sí y eficazmente a un caso remoto e improbable". Para una custodia, el gobernador exageraba para desestimar los reclamos del gerente bancario: 4 o 6 hombres y relevos cada 24 horas. Es decir, una cantidad de policías "con que una comisaría tiene que atender todo un Departamento del Territorio". Pedía prioridad para la cárcel, dotándola por lo menos de "una muralla de circunvalación" y ampliar sus instalaciones.

Pero 21 días antes de esta nota elevada por el gobernador, había sido asaltada la sucursal del Banco Nación de Villa Mercedes (el 19 de diciembre, es decir, un día después del planeado para el asalto en Neuquén). Después de Navidad -el 27-, el presidente del banco, R. Santamarina, debió requerir al ministro del Interior (expediente 153 del año 1906) "se establezca una vigilancia permanente en las sucursales que este Banco tiene establecidas en los Territorios Nacionales", detallándole las carencias y "el completo desamparo" en que se hallaban, aludiendo al suceso "que ha tenido lugar recientemente en la Sucursal Mercedes (San Luis) y otros hechos análogos". El 12 de enero el ministerio despachó una circular a los gobernadores de los 4 territorios patagónicos y a los de La Pampa, Chaco, Formosa y Misiones La única respuesta hallada en archivos y que cumplió el pedido del ministro, está fechada en Rawson el 3 de marzo de 1906, en el expediente 1652, legajo 8, del ministerio respectivo. La firmó Julio B. Lezana, aquél gobernador del Chubut que en una gira por "las cordilleras" bailó con Etta Place, la audaz integrante de la banda que asaltó la sucursal de Villa Mercedes.

Curiosidades

• Captura de Asencio Brunel. La Prensa del 28 de octubre de 1903 publicó un telegrama despachado el día anterior desde la Colonia 16 de Octubre, Chubut, dando cuenta de la captura del famoso "cuatrero" Asencio Brunel (otros diarios le acusaban de delitos más graves), que "desde quince años atrás tenía atemorizados a los pacíficos habitantes de la Patagonia con los robos de hacienda que se le atribuyen"

• Antecedentes de un bandido. Según la misma publicación, Brunel estaba en las inmediaciones de donde fue capturado pero la nieve caía sobre sus huellas y el meteoro despistaba a la policía. Sin embargo, una batida consiguió "hacer salir a Brunel del monte con el caballo cansado" Se había fugado de la cárcel de Rawson en 1895 y de otras cárceles del sur. Declaró que los 3 compañeros con los que llegó de Santa Cruz siguen hacia Nahuel Huapi. Con ese dato se alertó a las magras policías de Ñorquincó, Cholila y Nahuel Huapi.

• Proselitismo bancario. El gerente del Banco de la Nación (sucursal Trelew), señor Howard, recorre varias poblaciones para hacer conocer a los pobladores la existencia de la sucursal (La Prensa, 27 de octubre de 1903).

• Elogios para Beovide. En esta semana de hace un siglo, la región de Nahuel Huapi y adyacencias suscribieron adhesiones al juez Eduardo Beovide, contrariando las acusaciones que se le habían hecho por una actuación judicial En Paso Limay, por ejemplo (según La Prensa del sábado 24 de octubre de 1903), un grupo de vecinos firmó una nota apoyando al juez "en términos honrosos", señaló el matutino.

• Roca rionegrina. Los vecinos de General Roca dirigieron un telegrama al homónimo presidente de la República pidiéndole decrete que "esta colonia pase a depender de la gobernación de Río Negro".

 

 

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