Lunes 8 de setiembre de 2003

Los ladrilleros en alerta por las heladas

Los cambios climáticos también provocaron pérdidas en su producción.

Las posibilidades de protegerlos son casi nulas debido a los costos.

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La actividad de los ladrilleros sufre las consecuencias de los cambios climáticos.

ALLEN (AA)- Los extraños vaivenes climáticos de las últimas semanas, que tanta preocupación causan en esta región a los productores fruti-hortícolas, también tienen a maltraer a aquellos que fabrican ladrillos. Las peligrosas heladas tardías, también han provocado pérdidas a los horneros que, recién a esta altura del año comienzan a poner en marcha la temporada anual.

Por caso, con las primeras temperaturas bajo cero que se registraron desde los últimos días de agosto, hubo ladrilleros que sufrieron importantes perjuicios, según comentaron algunos horneros consultados.

Los productores de este material, uno de los más utilizados en la industria de la construcción, explicaron que los "riesgos" se corren cuando la mezcla salida de los pisaderos -el sitio donde se realiza la primera etapa de fabricación- es cortada. Estas unidades son las que luego se "queman" en los hornos, para sellar el material.

Sin embargo, "cuando están recién cortados, todo el material está muy húmedo y si nos agarra una helada, los ladrillos se quiebran todos después", comentó un ladrillero de la zona norte de Allen.

Esta mezcla -integrada por tierra, greda, aserrín y madera, entre otros elementos- puede ser reutilizada, aunque se pierde todo el trabajo de mano de obra empleada. Además, a menudo, el resultante suele ser de menor calidad.

En la zona norte de esta ciudad, la actividad económica impulsada por la fabricación de ladrillos es una de las más importantes, porque se estima que se mueven más de 15 millones de unidades durante cada temporada. Los últimos relevamientos oficiales, indicaban que en ese sector de Allen existen más de sesenta hornos en producción.

Román Paucara, uno de los mayores productores del sector, comentó que con las primeras heladas "tuvimos pérdidas casi totales", si bien no pudo cuantificar los daños. "Ya cuando hace dos grados bajo cero se daña el material. En nuestro caso, empezamos a hacer ladrillos a fines del mes pasado, y las primeras tandas fueron afectadas", precisó.

El ladrillero sostuvo además que, ante los anuncios de la ocurrencia de posibles contingencias, "estos días ya paramos y no cortamos más ladrillos". Las posibilidades de proteger la producción son escasas, se coincidió, porque además de que sería costoso invertir en cubiertas plásticas para este fin, "si la helada es fuerte pasa el nailon y todo", mencionó Paucara.

Por cada pisadero que se elabora, y puede sucumbir ante una contingencia climática, se pueden sacar hasta 20 o 30 mil unidades. En esta temporada, los precios promedio para los ladrillos comunes rondan los 150 pesos por cada mil, y cerca de 250 pesos cuesta también el millar de ladrillones.

La temporada de fabricación suele iniciarse en esta época y se extiende durante todo el verano, a veces -si el tiempo lo permite- hasta principios de otoño.

En toda la provincia, esta ciudad es una de las zonas más reconocidas como elaboradores de ladrillos y desde aquí se envían productos a distintos puntos de Río Negro y Neuquén.

 

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