Viernes 26 de octubre de 2001

 

De la Rúa rechazó el pedido de "cambio de rumbo"

 

El presidente rechazó el reclamo de la Alianza de "cambiar el rumbo" de su gestión, aunque expresó su "complacencia" de que UCR y Frepaso coincidan con el gobierno en buscar la reactivación, a partir de una reprogramación de la deuda. Los senadores del PJ, por su parte, también pidieron un cambio en el rumbo económico y hablaron de crisis de gobernabilidad.

  El presidente Fernando de la Rúa rechazó ayer el reclamo que efectuó la Alianza de "cambiar el rumbo" de su gestión, aunque expresó su "complacencia" de que la UCR y el Frepaso coincidan con el gobierno en buscar la reactivación de la economía, a partir de una reprogramación "voluntaria y consensuada" de la deuda externa.
"No puedo sino expresar mi complacencia de que coincidan absolutamente (los reclamos de la Alianza) con los objetivos del Gobierno sobre la reactivación económica", afirmó De la Rúa, al término de una reunión que mantuvo con el ex presidente Raúl Alfonsín en la Casa Rosada.
El titular de la UCR y senador electo le llevó en persona a De la Rúa el duro documento de la Alianza en el que le reclamó un "cambio de rumbo" en las políticas económicas y sociales, y advirtió sobre las consecuencias que la "combinación de debilidad política y recesión" traerían al país.
El jefe del Estado no consideró, sin embargo, al documento de la UCR y el FREPASO como "crítico (hacia su Gobierno), sino de preocupación", que refleja, según dijo, la "ansiedad y la urgencia" que todos tienen para que se produzca la reactivación económica.
"Hay algunos que dicen: "cambio de rumbo" para la reactivación. Eso no es cambio de rumbo, es el objetivo central del Gobierno, lograr la reactivación económica", afirmó sobre la declaración que precisamente llevaba como título: "Hacia un cambio de rumbo".
Al salir de la Casa Rosada, el Presidente aclaró, además, que la "reprogramación de la deuda, voluntaria y consensuada, fue inicialmente planteado" por su Gobierno, en respuesta al pedido que, en ese sentido, también se refiere el escrito aliancista.
Según Alfonsín, al término de la prolongada reunión que mantuvo con el Presidente, De la Rúa coincidió con él en los "objetivos principales" del documento, como en el de la "reprogramación de la deuda" externa. "Coincide en que va a ser posible (un cambio favorable para el país) en la medida en que se logre también la reprogramación de la deuda, que está absolutamente de acuerdo en que se puede procurar", insistió Alfonsín, al definir la posición del jefe del Estado en esa materia. Alfonsín aseguró que no vio en la reunión con De la Rúa una "disparidad de criterios, sino las enormes dificultades que existen en el país" para tomar medidas que procuren solucionar la crisis.
El presidente declinó opinar, a primera hora de ayer, sobre el polémico documento, hasta que no tuviese el "texto completo", pero su hermética actitud contrastó con la dura reacción de la ministra Bullrich."Cómo no van a generar debilidad política si los mismos (partidos) que tienen que estar pensando y rompiéndose la cabeza (para ver) cómo salimos de la crisis, están planteando una posición de escribir documentos y criticar al Gobierno", descargó Bullrich.
La titular de la cartera laboral criticó "cómo (De la Rúa) no va a estar en una posición de debilidad si los partidos que son la base política del Gobierno" optan por una actitud de "ponerse en la vereda de enfrente y tirar piedras en vez de ayudar".
El documento de la Alianza alertó también que el mensaje de las urnas fue una "demanda inequívoca del fin de una etapa basada en el estancamiento económico, un elevado desempleo, la inseguridad, la destrucción de la clase media y la pauperización de sectores laborales". Pero ayer De la Rúa y Alfonsín no se hablaron de la cabeza de Cavallo, pedida por el jefe de la UCR .

La ofensiva crece

Por su parte, los senadores electos del PJ realizaron ayer su primera reunión oficial, en la cual analizaron la posibilidad de una crisis de gobernabilidad y resolvieron desarrollar una estrategia claramente opositora. Al final del encuentro se dio a conocer un documento en el que se manifiesta la intención de "rectificar el rumbo económico" ante "la incapacidad del gobierno para tomar decisiones y enfrentar los problemas".
En esa declaración firmada por 35 de los 40 miembros del bloque también se hace mención a la "voluntad de tomar las decisiones que correspondan sobre la organización del Senado", lo que pareció una advertencia sobre la posibilidad de forzar un recambio en la presidencia provisional del cuerpo. (DyN, Infosic)

Sartor, según el presidente

Visiblemente molesto ante las preguntas sobre temas delicados para el gobierno, el presidente, tampoco pudo eludir los cuestionamientos de la prensa sobre los "antecedentes" de Daniel Sartor .
"No tiene ninguna causa pendiente" en la Justicia, contestó con fastidio ante un interrogante puntual en ese sentido. Es que ayer, y tras el impacto que generó la información de este diario sobre el pasado turbio del ministro de Desarrollo Social, la prensa se vio obligada a profundizar en sus antecedentes.
"Es un hombre con fuerte experiencia en temas sociales" y se quejó de que se lo criticara, atribuyendo esas objeciones a que es oriundo de la Patagonia. "¿Por qué alguien de la Patagonia no podría ser ministro? Ahora dicen que no es muy conocido, yo digo que no hay que vivir a la vuelta de Casa de Gobierno para poder ser ministro. El viene de la Patagonia y me alegra que la Patagonia tenga un representante en el Gabinete nacional".
Inmediatamente, una periodista le recordó que Sartor no es cuestionado por su origen sino porque tendría causas pendientes en la Justicia, lo que De la Rúa negó rotundamente. No aludió a las que tuvo y fueron sobreseídas.
En medio de la polémica, y tras sus declaraciones poco felices del miércoles, Sartor optó ayer un llamativo silencio.

"No se rompe, pero se quiebra de a poco"

A pesar del esfuerzo de sus principales dirigentes, "la Alianza no se rompe pero se quiebra de a poco", admitió un referente de esa coalición que continuaba ayer en estado deliberativo sobre su futuro.
Una de las razones de la impasse es el documento que la conducción de los partidos integrantes elevó al presidente De la Rúa donde reafirmó su compromiso de asegurar la "estabilidad institucional" pero reclamó "un cambio de rumbo" en lo económico y lo social.
La expectativa está centrada ahora en cuál será la actitud orgánica de los aliancistas luego de la negativa del presidente de la Nación a cambiar el rumbo de la Economía y, por tanto a despedir a su ministro de Economía.
El Frente Grande (FG) convocará a su Mesa Federal el fin de semana para decidir. En tanto, desde el sector "dialoguista", Graciela Fernández Meijide admitió que en los dos partidos que integran la coalición "hay una fuerte tendencia" a plantear una ruptura ".
Pero todos saben que el problema es Alfonsín. "La UCR apoya desde luego al Presidente, pero eso no quiero decir que cuando no estemos de acuerdo con algunas medidas lo manifestemos. Señalamos lo que nos dicen nuestras convicciones", dijo ayer el ex presidente.

Duhalde impulsa Movimiento Productivo

El senador electo Eduardo Duhalde encabezó ayer una reunión con empresarios, sindicalistas y dirigentes políticos de Buenos Aires, con el objeto de lanzar a la brevedad el Movimiento Productivo Argentino.
Durante más de una hora y media, en un salón del primer piso de la Universidad de Belgrano, Duhalde, junto al padre Luis Farinello, los diputados electos Carlos Brown (PJ) y Melchor Posse (UCR), analizaron la situación del sector productivo y las voces fueron coincidentes en que "se necesita un cambio de modelo".
"Argentina necesita un nuevo modelo y hay que construirlo con un fuerte poder de los productores, empresarios y trabajadores para llegar algún día al poder político de la Nación", dijo Duhalde.
Algunos de los empresarios que se dieron cita fueron el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Enrique Crotto, el economista Daniel Carbonetto, industriales, comerciantes y dirigentes de CARBAP y la Federación Agraria Argentina.
Quienes también pulularon cerca de Duhalde fueron algunos sindicalistas, entre ellos Luis Barrionuevo, quien el miércoles desató una polémica al pedir que " De la Rúa dé un paso al costado". Desde el gobierno lo acusaron de tener una actitud "golpista" y decidió bajar el tono y pedir, a cambio, que el presidente cambie el rumbo económico.

     
     
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