Sábado 25 de agosto de 2001

 

Todos somos una gran familia

 

Un líder zulú se casó con dos novias luego de pagar once vacas por cada una.

  Mpiyezintombi Mzimela no era un novio cualquiera cuando esta semana se casó en una perdida aldea del sudeste de Sudáfrica. Dio el sí a dos novias a la vez después de pagar once vacas por cada una de ellas.
Pese a lo curioso de las circunstancias, la boda fue una de tantas que se celebran en un país donde la poligamia está prohibida por ley, pero donde sigue vigente en muchas zonas rurales cuyas raíces culturales no han dejado aún sitio a la modernidad.
En el caso de Mzimela, se trató casi de una necesidad para mantener su prestigio como líder tribal zulú con autoridad sobre las 80.000 personas que viven en los alrededores del poblado y entre las que sólo será respetado en la medida en que extienda su estirpe.
Al concluir los esponsales, vestido con piel de leopardo y entre los vítores de los 2.000 invitados a la ceremonia, el "nkosi" o cacique aseguró que, pese a las apariencias, las ventajas de la ancestral costumbre "no son sólo para mí, sino para todos".
"Los polígamos no nos podemos divorciar y así las mujeres nunca pueden ser abandonadas", explica mientras bebe un cuenco que contiene una poción compuesta de whisky, cerveza y leche -que tiene un fuerte sabor a madera- y que es el único brebaje que circula entre los comensales en el festín nupcial.
"Aparte de eso, tengo que construir una choza para cada una de ellas y todos sus hijos tendrán mi apellido y me ocuparé de ellos", agrega, antes de precisar que "en caso contrario, si una mujer tiene relaciones con varios hombres, nadie se ocuparía de su prole porque nadie sabría a ciencia cierta quién es el padre".
A pesar de la convicción con que el nkosi expone sus argumentos, la abogada feminista Tamdazwa Ndita no es de la misma opinión, ya que considera que "el sistema es injusto, porque una mujer no puede a su vez tener varios maridos".
"La única cosa buena es que los hijos de un matrimonio previo no sufren traumas, como ocurre en el caso de las parejas divorciadas. Todos pasan a formar parte de una gran familia", reconoció la letrada, especializada en la defensa de los derechos de la mujer.
Aunque recuerda que la poligamia es ilegal "porque atenta al consentimiento, es decir, el mutuo acuerdo, en la medida en que es el padre de la novia quien arregla la boda", el catedrático de Derecho de la Universidad de Ciudad del Cabo, Tom Bennet, también estima que esa tradición africana "tiene algunas utilidades". (EFE)
   
    ® Copyright Río Negro Online - All rights reserved    
     
Tapa || Economía | Políticas | Regionales | Sociedad | Deportes | Cultura || Todos los títulos | Breves ||
Ediciones anteriores | Editorial | Artículos | Cartas de lectores || El tiempo | Clasificados | Turismo | Mapa del sitio
Escríbanos || Patagonia Jurásica | Cocina | Guía del ocio | Informática | El Económico | Educación