Viernes 23 de marzo de 2001

 

Sobisch: "La violencia fue para crear la idea de que en Neuquén no se puede vivir"

 

El gobernador responsabilizó a los gremios estatales por los destrozos producidos durante el paro nacional del miércoles. Dijo que las acciones violentas contra los bancos estuvieron destinadas a provocar una represión policial salvaje y crear la idea de que la provincia vive un clima irrespirable. La próxima semana dará un mensaje televisivo sobre el tema.

  NEUQUEN (AN).- El gobernador Jorge Sobisch anunció que la semana próxima hablará por radio y televisión a la población de la provincia para dar a conocer "algunas de las cosas que se pretendieron generar" en la provincia con los hechos registrados el miércoles durante el paro nacional. Aseguró que se trató de una "operación armada para que se viera por todos los medios nacionales la imagen de que en Neuquén no se puede vivir".
Ayer, el banco provincial quedó solo en la denuncia penal que su presidente, Luis Manganaro, anunció el miércoles. El resto de las siete entidades financieras dañadas por los manifestantes todavía no se había presentado ante la justicia, pese al anuncio formulado por Manganaro.
Las calles del microcentro mostraban, a primera hora de la mañana, las huellas de la movilización -en paredes, vidrieras de los bancos y casillas de cajeros automáticos- .
Antes de partir a Buenos Aires donde se realizará un control sobre la evolución de su salud tras la angioplastía que se le practicó, Sobisch ofreció una conferencia de prensa en el aeropuerto neuquino. Hace aproximadamente un mes fue sometido a una intervención quirúrgica en la Fundación Favaloro por un problema arterial.
"Me siento bien, pero los médicos va a ver cómo anda la máquina por dentro", dijo y agregó que espera en los próximos días retomar su ritmo de trabajo habitual.
Los hechos de violencia del miércoles a la mañana que tuvieron como blanco bancos, edificios públicos y comercios, le sirvieron para definir a sus adversarios políticos.
Identificó como responsables a "los gremios estatales que planificaron cortar la ciudad y que aspiraban a que los reprimiéramos salvajemente".
Afirmó que se trató de una "operación armada para se repitiera en todos los medios nacionales la imagen de que en Neuquén no se puede vivir" y anunció que la semana próxima "voy a hablarle a la población para darle un panorama claro sobre la posición del gobierno y señalar algunas cosas que se pretendieron generar".
Agregó que "a los instigadores y culpables los conocemos" y personalizó su denuncia en Julio Fuentes, titular de ATE, porque "dijo que iba a poner gente en la calle y a atacar edificios públicos; me atacó a mí y atacó o mandó a atacar al ex gobernador Felipe Sapag" por lo que consideró que "la justicia tendrá que responder ante estos hechos de violencia".
La violencia tenía el objetivo de generar una represión: "estaba todo montado para mostrar la ciudad sitiada y la policía reprimiendo". Sin embargo, aclaró, "di la orden de no reprimir y que se identificara a los responsables". A su criterio "este camino de intolerancia y destrucción se está agotando" y le sugirió a los dirigentes estatales que "presenten propuestas para construir la paz social".
Como ya lo hizo en otras oportunidades, y el miércoles reiteró Manganaro, Sobisch volvió a la carga contra el acuerdo que tiene ATE con la financiera Finvercom: "hay un contrato firmado; me pregunto quién cobra la comisión que figura en el contrato: los dirigentes o el gremio".
También se preguntó "para qué intereses sirve esa plata que cobran de comisión". A su criterio, con ese dinero "se financian muchos de estos hechos vandálicos".
El miércoles muy temprano manifestantes convocados por CTA cortaron las principales arterias de acceso al microcentro neuquino. En edificios públicos como la municipalidad de Neuquén y en bancos quemaron neumáticos los que hicieron estallar los vidrios. Además tiraron piedras contra los vidrios de los bancos y comercios.

Bancos abiertos y bronca de los clientes por el ataque

NEUQUEN (AN).- Ayer ya nos se escuchaban bombas de estruendo ni ensordecedoras sirenas en la avenida Argentina. Pero se podían observar puertas improvisadas, muchos vidrios rotos y respirar aún restos del caucho quemado.
Los bancos abrieron y la gente volvió a caminar por el centro, aunque indignada por la violencia y sus secuelas que todavía están a la vista. La actividad en el microcentro neuquino se desarrolló normalmente, pero en un escenario en el que quedó la impronta de los piquetes estratégicamente ubicados por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) en los accesos a los bancos.
Cerca del mediodía y mientras ingresaba al Banco Quilmes, una clienta afirmó: "Esto es una barbaridad que no puede ser justificada bajo ningún concepto". La mujer se llama Elvira y observaba indignada cómo dos hombres maniobraban cuidadosamente un enorme cristal para reemplazar el que 24 horas antes había sido destruido.
Apelando a un calificativo en desuso, Fernando Alvarez, opinó que "son zurdos" los que provocaron los desmanes y que "el accionar de los gremios es deplorable". Fernando vive en Cipolletti y está convencido que "los que verdaderamente tienen hambre tienen más clase que ellos". Parado en la esquina de Rivadavia y avenida Argentina, Luis contó un efecto directo del paro sobre su bolsillo. "tuve que pagar con recargo la tarjeta de crédito", protestó. Luis es cliente de la Banca Nazionale del Lavoro y asegura que "esa gente no quiere trabajar, prefieren esperar sentados que les solucionen todo". El miércoles la CTA, la CGT disidente y el MTA organizaron un paro nacional. A primera hora de la mañana un grupo de manifestantes provocó destrozos en los bancos del microcentro y mucha gente se dio cuenta ayer de la magnitud de los hechos cuando regresó al centro.
La sede central del BPN fue la más perjudicada por la violencia. "Es un desastre, porque estos destrozos los pagamos nosotros", dijo Marcelo que ingresó al banco en busca de cambio y que se definió como "un trabajador más". El joven opinó que "está bien que corten ruta y hagan paro, pero esto es demasiado". Marcelo hablaba mientras dirigía su mirada hacia la banca virtual del BPN, arruinada por el fuego.

Sólo el BPN recurrió a la Justicia

NEUQUEN (AN).- Sólo el Banco de la Provincia de Neuquén (BPN), de un total de siete entidades financieras que fueron atacados por manifestantes en la jornada del paro, presentó denuncia ante la justicia.
La investigación que se puso en marcha el mismo día en que ocurrieron los incidentes, y que está en manos del fiscal Mario Rodríguez Gómez, se encuentra en pañales. Hasta ayer, el fiscal no había recibido las cintas con las filmaciones de los incidentes ocurridos en la madrugada del miércoles. Se trata de imágenes captadas por las cámaras del sistema de seguridad del banco y también las registradas por los canales de televisión. El fiscal espera poder completar las escenas con fotografías.
En las próximas horas, Rodríguez Gómez tiene previsto tomar declaración testimonial a empleados del BPN que no pudieron ingresar a sus trabajos por la presión ejercida por los manifestantes en la avenida Argentina.
Por los desmanes producidos en los bancos, el gobierno quiere identificar y castigar a los responsables. Por el momento no existe ningún delito tipificado sino una investigación en marcha.
Rodríguez Gómez tiene, además, la denuncia que presentaron funcionarios del gabinete del intendente Horacio Quiroga por el incidente ocurrido en la puerta de la municipalidad cuando un grupo de manifestantes encapuchados no los dejó ingresar al edificio.
El fiscal informó a este diario que el único banco que presentó una denuncia es el BPN. Voceros de otras dos entidades financieras que fueron atacadas por los huelguistas dijeron que por ahora no existe ninguna decisión respecto de ir a la justicia por los destrozos ocurridos.
En el BPN calcula que, producto de los destrozos, las perdidas alcanzan a por lo menos medio millón de pesos. En este caso, los daños no son sólo de cristales sino de equipos informáticos, como los cajeros automáticos. En otros bancos los perjuicios ocasionados fueron menores, aunque reponer vidrios y puertas representarán, en cada caso, gastos de por lo menos 5.000 pesos, informaron fuentes bancarias. A pesar de los ataques, los bancos ayer abrieron sus puertas. El centro volvió a la normalidad entre fuertes protestas de clientes de bancos que condenaron la violencia que tuvo el paro en esta ciudad.
Los destrozos comenzaron a las 6. Los manifestantes rompieron vidrios en la casa matriz del BPN y en las sucursales del Banco de la Pampa, la Banca Nazionale del Lavoro, el Citibank, el Francés, el Scotiabank y el Banco Hipotecario.
Los funcionarios del gobierno responsabilizaron de los hechos violentos a los dirigentes de la CTA y de ATE, e incluso vincularon las agresiones al BPN con el supuesto intento de sustraer documentación que vincula al gremio estatal con la financiera Finvercom.
Esta financiera tiene un contrato con ATE y presta dinero a sus afiliados, a una tasa de interés que el gobierno considera "usuraria". Las autoridades provinciales habían presentado tiempo atrás una denuncia judicial por este acuerdo.
ATE denunció ayer que la sede del gremio fue víctima de una serie de pintadas. El gremio volvió a reivindicar el "excelente paro de actividades y movilización" realizado el miércoles.

Foto 1: El día después del ataque, los bancos se pasaron buena parte de la jornada reparando las vidrieras.

Foto 2: En el BPN calculan que las pérdidas ocasionadas por los destrozos alcanzan a medio millón de pesos.

   
    ® Copyright Río Negro Online - All rights reserved    
     
Tapa || Economía | Políticas | Regionales | Sociedad | Deportes | Cultura || Todos los títulos | Breves ||
Ediciones anteriores | Editorial | Artículos | Cartas de lectores || El tiempo | Clasificados | Turismo | Mapa del sitio
Escríbanos || Patagonia Jurásica | Cocina | Guía del ocio | Informática | El Económico | Educación