Sábado 24 de marzo de 2001

 

Moscú devolvió el golpe diplomático

 

El gobierno de Rusia expulsó a cuatro diplomáticos estadounidenses, tal como se esperaba después de que EE.UU. decidiera la salida de otros cuatro diplomáticos rusos en Washington, por acusaciones de espionaje. Bush dio por superado el incidente y dejó entrever que la medida fue un gesto de "firmeza".

  Moscú/WashingtoN (dpa).- Rusia conminó ayer a cuatro diplomáticos estadounidenses a que salgan del país y anunció que expulsará en breve a otros 46, en represalia por la misma medida adoptada por Washington el jueves a causa de un escándalo de espionaje.
El Departamento de Estado norteamericano respondió con calma a la medida, tomada luego de que Estados Unidos mandara a casa a cuatro representantes rusos.
Tras la esperada represalia rusa , el presidente de EEUU, George W. Bush, dio por cerrada la crisis para tratar de continuar su colaboración con Rusia.
EEUU considera que las expulsiones recíprocas han bastado para señalar que las dos potencias van a tener una relación algo más distante que durante el mandato de Bill Clinton, pero manteniendo la cooperación en numerosos frentes, incluso el militar.
El presidente Bush "considera el asunto cerrado", dijo hoy el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, en respuesta a numerosos artículos de prensa que comparan este episodio con algunos de los más llamativos de la Guerra Fría.
El anuncio de Moscú "no fue ninguna sorpresa", informó un alto funcionario estadounidense según datos de la emisora CNN.
El funcionario añadió que es obvio que Rusia no quiere una escalada del conflicto y que por eso expulsó el mismo número de diplomáticos que antes Estados Unidos había nombrado "persona non grata".
Los hechos se produjeron horas después de que el secretario de Estado, Colin Powell, pidiera a Rusia, por lo visto sin éxito, que no despachara a diplomáticos estadounidenses.
Luego de que se descubriera el caso de espionaje en torno al agente del FBI Robert Hanssen, que pasaba información a la Unión Soviética y luego a Rusia, Estados Unidos decidió echar del país el jueves a cuatro diplomáticos rusos, dando un plazo hasta el 1 de julio para la salida de otros 46.
"No creo que esto tenga grandes consecuencias", declaró por su parte el presidente ruso, Vladimir Putin.
Sin embargo, desde Varsovia, su asesor de seguridad Serguei Ivanov aseguró que Estados Unidos debe prever que se expulsará a otros 46 diplomáticos. "Desde luego, ahora nuestros servicios especiales se ocuparán de identificar a esos 46 candidatos que serán obligados a dejar Rusia en los próximos tres meses", dijo Ivanov a la prensa tras reunirse con el presidente polaco, Aleksander Kwasniewski.
Ivanov consideró asimismo que Washington está tratando el tema como si aún fuera la época de la Guerra Fría, "como si Rusia siguiera siendo la URSS, como si Rusia siguiera siendo el "Imperio del Mal"".
El presidente estadounidense, George W. Bush, y Powell explicaron ayer que están convencidos de que es posible que sigan habiendo buenas relaciones con Rusia.
Bush indicó que con la expulsión quiso dejar en claro que "estamos firmes y decididos en nuestra política exterior". Powell repitió que la expulsión de unos 50 diplomáticos es una "medida adecuada y correcta".
El portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Richard Boucher, aseguró que las expulsiones se producen por el caso Hanssen pero también por "preocupaciones de larga data" en Washington acerca del número de agentes rusos que operaban en EE.UU. bajo cobertura diplomática.
Por su parte, el ministro del Exterior francés, Hubert Vedrine, aseguró en París que la administración del presidente George Bush no ve a Rusia como un socio. El canciller consideró que dentro del gobierno de Washington hay fuerzas que intentan que se vea a Moscú con desconfianza y se use un tono más duro con los rusos.
Las tensiones se producen en momentos en los que Moscú y Washington enfrentan diferencias además por la venta de armas a Irán por parte de Rusia y los planes estadounidenses para crear un sistema antimisiles.
Según EE.UU., Rusia redujo sus espías al final de la Guerra Fría en 1991, pero comenzó a aumentarlos otra vez en 1993, y en 1997 se llegó a unos niveles por los que el gobierno de Bill Clinton protestó ante Moscú, sin éxito.
   
    ® Copyright Río Negro Online - All rights reserved    
     
Tapa || Economía | Políticas | Regionales | Sociedad | Deportes | Cultura || Todos los títulos | Breves ||
Ediciones anteriores | Editorial | Artículos | Cartas de lectores || El tiempo | Clasificados | Turismo | Mapa del sitio
Escríbanos || Patagonia Jurásica | Cocina | Guía del ocio | Informática | El Económico | Educación