Viernes 2 de marzo de 2001

 

El fiscal solicitó ayer la pena máxima

 

Pidió que los cinco imputados sean penados con reclusión perpetua.

  VILLA REGINA (AVR y AR).- La reclusión perpetua es la máxima pena a la que se puede condenar a una persona en el país. Y esa fue la condena que solicitó ayer el fiscal, para Aldo Pacher, Javier Inostroza, Guillermo González Pino y los hermanos Mario y Rubén Suárez.
Los cinco están detenidos y procesados por el crimen de la taxista Mariela Rodríguez, ocurrido en Regina el 27 de noviembre de 1995.
Por su parte, el abogado Eves Tejeda y el codefensor Jorge Crespo, reclamaron la absolución (ver aparte).
A la hora de los alegatos, la diferencia entre la fiscalía y las defensas estuvo en la validez que unos y otros le otorgaban a los "testigos de oídas".
El fiscal Miguel Fernández Jadhe consideró que "existe prueba suficiente contra los imputados, y la participación en el crimen se desprende de los distintos testimonios".
Fue así que comenzó citando a René Miranda Cancino, quien dijo haber estado con el grupo cuando se planificó el crimen. "Se mostró coherente y contundente en los careos. Reafirmó que escuchó que al taxi de la víctima subieron González Pino, Inostroza y uno de los Suárez. También habló de la confesión que le hizo Pacher", dijo.
Los defensores criticaron durante las audiencias que Miranda Cancino había tardado un año y medio en contar lo que sabía al juez. "Esto se debió a las amenazas que recibió", señaló el fiscal.
Patricia Chirino aseguró haber escuchado cuando los hermanos Suárez dijeron "la matamos, loco". A juicio de Fernández Jadhe, la testigo "fue clara y mostró firmeza en el careo".
Otro testimonio resaltado fue el de la ex mujer de Pacher, Natalia Fuhr. "Dijo que Pacher salió a la madrugada y hasta las 7.15 no había regresado. Que tenía rasguños en el cuello y la espalda". Incluso recordó que la mujer escuchó cuando Pacher le decía a Rubén Suárez que "se les había ido la mano, y que sólo le tenían que dar un susto".
También hizo referencia a una camioneta que tenía Pacher. El fiscal dijo que, según lo comentado, el vehículo tenía un gran valor afectivo para Pacher y su mujer, y que habían acordado no venderlo. Para Fernández Jadhe, la venta se produjo "seguramente para reponer el dinero" con que se habría quedado la taxista.
A su vez, desestimó los dichos de María Basualdo, quien fue pareja de Rubén Suárez en la época en que se cometió el crimen. "Quiso acreditar que Rubén estaba en Bahía Blanca. Apeló a fechas de cumpleaños de terceros. Sin embargo, no supo responder cuándo cumplía años su novio. Lo mismo ocurrió con Cartés, Contreras, Aversano, Paterno y Castro. Ninguno pudo precisar fechas, y con eso quedó desvirtuada la coartada de Suárez", manifestó.
Con respecto a que Rebolledo no reconoció a Suárez entre los imputados -ella dijo que Rubén le había confesado el crimen- el fiscal lo atribuyó al temor de la testigo.
"Miranda Cancino reconoció a Inostroza como el que estaba en el exterior de la casa de Pacher, y a Mario Suárez como el que estaba a su lado. Quedó corroborado con la inspección ocular en el desarmadero", resaltó el fiscal.
Fernández Jadhe aseguró que los imputados se conocían. Acusó a los imputados como "coautores de homicidio calificado con el concurso de dos o más personas" y pidió reclusión perpetua. La sentencia será leída el martes 13.
   
    ® Copyright Río Negro Online - All rights reserved    
     
Tapa || Economía | Políticas | Regionales | Sociedad | Deportes | Cultura || Todos los títulos | Breves ||
Ediciones anteriores | Editorial | Artículos | Cartas de lectores || El tiempo | Clasificados | Turismo | Mapa del sitio
Escríbanos || Patagonia Jurásica | Cocina | Guía del ocio | Informática | El Económico | Educación